Cuidado de tu Instrumento

Mantener tu Karma en gran condición es esencial para su tono y su vida útil. Fabricamos cada instrumento en un taller controlado al 50% de humedad relativa, un nivel ideal para que se mantenga estable ante las grandes variaciones de humedad del norte de México y del mundo. Aun así, ninguna guitarra es completamente inmune al clima: las maderas tonales de calidad son naturalmente sensibles a los cambios de humedad.

Preservar tu sonido: el equilibrio de la humedad

Las maderas bien curadas alcanzan un equilibrio de humedad de cerca del 8% cuando la humedad relativa del ambiente ronda el 50%. Si la humedad sube al 80% y se mantiene elevada, la madera absorbe el exceso: la tapa se hincha (lo que se llama “panza” o belly) y la acción sube. Al revés, la exposición prolongada a humedad baja (alrededor de 20%) hace que la tapa se hunda, los trastes se sientan salidos en los bordes y las cuerdas zumben por la acción baja. En ambos casos, la solución es reintroducir gradualmente la guitarra a condiciones ideales hasta que la madera vuelva a un estado equilibrado.

Lidiar con climas extremos

En Sonora y otras partes del norte de México la humedad relativa suele estar entre 30% y 60%, un rango que las Karma manejan bien. Si tu guitarra se expone a condiciones más extremas, te recomendamos:

Alta humedad

Guarda la guitarra en su estuche cuando no la uses, con un sistema de control de humedad. Recomendamos un sistema de dos vías como Boveda, que regula y mantiene un nivel estable (alrededor de 49%) dentro del estuche. Las instrucciones de uso están en el sitio de Boveda.

Baja humedad

En ambientes secos, usa un humidificador para guitarra acústica dentro de la guitarra y del estuche; libera humedad lentamente para evitar que la madera se reseque. Boveda también es una opción confiable. Recuerda: la madera tarda en absorber o soltar humedad, no es instantáneo. No te preocupes por tocar en una tocada o ensayo; solo evita exponerla innecesariamente a ambientes extremos por periodos largos.

Grietas por humedad

Las grietas por exposición prolongada a humedad muy baja pueden aparecer en la tapa, el fondo o los aros: son resultado de la madera secándose y encogiéndose con el tiempo. El daño por baja humedad NO está cubierto por la garantía, así que atiende cualquier señal de grieta en cuanto aparezca; si se deja sin tratar, una grieta pequeña puede convertirse en una más seria. Reparada correctamente por un profesional, no afecta el tono ni la estabilidad estructural de tu Karma; la intervención temprana es clave.

Daño por calor excesivo

Exponer tu guitarra a temperaturas excesivamente altas reseca la madera, aunque el aire esté húmedo. Dejarla en un auto caliente o bajo el sol directo por periodos largos puede hacer que pierda humedad rápido, debilitar las uniones de pegamento y provocar deformaciones, grietas o daño estructural, a veces difícil o imposible de reparar por completo. Guárdala siempre en un lugar fresco y a la sombra, y evita el calor extremo a toda costa.

Garantía y humedad

Nuestra garantía cubre problemas de fabricación y materiales, pero NO cubre daños por humedad o temperaturas extremas.
Te recomendamos estar atento a las condiciones de clima donde guardas o tocas tu instrumento y tomar medidas preventivas. Un poco de cuidado protege mucho.
Para mayor protección, recomendamos un sistema de control de humedad como Boveda o equivalente dentro del estuche.

Limpieza y encordado

  • Después de cada sesión, limpia con un paño de microfibra para quitar sudor, aceites y polvo.
  • Una vez al mes, pule con un producto hecho para guitarra acústica, aplicándolo al paño y siguiendo la veta; evita el diapasón.
  • Diapasón: límpialo con un paño apenas humedecido con agua. De vez en cuando puedes acondicionar la madera con una mezcla de 90% aceite mineral y 10% aceite de limón, aplicando poco en cada traste y retirando el exceso.
  • Cuerdas: límpialas después de tocar para que duren más y suenen limpias. Con uso regular duran de 1 a 3 meses; cámbialas cuando suenen opacas o se sientan ásperas.
  • Nunca uses limpiadores domésticos, paños abrasivos ni toallas de papel: dañan el acabado.
  • Calibre de cuerdas: te recomendamos el calibre sugerido para tu instrumento. Bajar a un calibre más ligero normalmente no daña, pero si cambias, llévala con un técnico para un setup.
  • Ajustes de mástil o acción: para cualquier ajuste importante, llévala con un técnico o luthier calificado.